CONCEPTOS PARA ACLARAR Y DESPEJAR DUDAS A QUIENES DEBEN DECIDIR (1)

Contra algunas opiniones científicas o pseudo científicas que consideran prematuro compartir los nuevos conocimientos sobre, fisiología, procesos cognitivos, memoria, enseñanza-aprendizaje, neuroplasticidad permanente, etc. Con los educadores, para dotarlos de herramientas innovadoras que les permitirán nuevos enfoques didácticos. Nosotros afirmamos, que es de la investigación científica aplicada (hacerlo ahora) de donde surgirán los grandes descubrimientos en el campo del proceso enseñanza-aprendizaje. A condición que se mantenga una permanente realimentación entre investigación científica y aplicación práctica en ámbito de enseñanza. No hacerlo así, da lugar a cantidades alarmantes de información errónea, sin fundamento alguno y sin más objetivo que el dinero, y aun así son utilizados por muchas escuelas y adoptados por más padres, las consecuencias serán estériles, cuando no perniciosas para el alumno.

 

En este estado de cosas, términos como EDUCACION EMOCIONAL- NEUROEDUCACIÓN-ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE (MUCHO MENOS,DE ENSEÑANZA) están saturando de ofertas utilizando todos los canales posibles de comunicación. Más aún, desde el comienzo de la pandemia y el obligado confinamiento, estallaron en número y audacia propuestas de lo más variopintas, carentes de experiencia docente y fundamentos científicos verificables.

 

Es tal la fuerza de los medios de comunicación que aún hoy se dan por ciertos los que llamaremos Neuromitos, algunos que detallaremos, confirmarán lo afirmado:

 

  1. El ser humano utiliza solamente el 10% de las capacidades del cerebro. 
  2. Existencia de un cerebro derecho y uno izquierdo con funciones diferenciadas e independientes-
  3. Existen talentos diferentes en los “niños visuales”, ”niños auditivos” y “niños cinestésicos”.
  4. Se pretende comparar el funcionamiento de un ÓRGANO (el cerebro) con una MÁQUINA (el ordenador).

  

Existen en la actualidad más de 50 neuromitos descartados por la investigación que tienen una fuerte raigambre en educadores, padres y educandos.

Esto por sí solo justifica la inmediatez de poner la información científica actual en neuroeducación al alcance de todos ellos para revertir esta tóxica marea.